domingo, 24 de diciembre de 2006

Mis Obras en Novica año 2006




Novica, es una empresa que nació en el año 1999, con la finalidad que artistas de diferentes regiones, tengan la oportunidad de exponer sus obras para todo el mundo. 

De los siguientes países son los orígenes de los artistas: Perú, Bolivia, Ecuador, Brasil, el Oeste de África, Tailandia, Indonesia, Bali y Java.

Al poco tiempo, National Geographic, pensó que podría colaborar apoyando esta magnífica obra, siendo colaborador de Novica.

En el año 2006 tuve la suerte que cuatro de mis obras fueran seleccionadas.



Op Art Verde 31
En este trabajo, figuras geométricas revelan una gama de colores que parecen moverse en una dirección, luego otro. Verde domina el lienzo, pero el borde rojo ofrece un contrapunto convincente. Fátima Rodríguez claramente domina el arte de la ilusión óptica en esta pintura hermosa.



Arte Optico Azul 35
Fátima Rodríguez divide el lienzo en igualdad de romboides, logrando el efecto de un prisma. En el centro, una estrella parece girar en una ilusión óptica fascinante. Trabajar en rojo claro, azul y verde, que crea una imagen de la belleza compleja.



Arte Optico Rojo 45
Pareciendo a girar mientras se arquea hacia arriba, una forma aireada se mueve hacia el espectador y lejos de nuevo. Detrás de las formas geométricas precisas, un campo de tonos azules poco a poco de la luz a



Arte Óptico Verde 69
Fátima Rodríguez crea un dodecágono - un polígono de 12 lados - en esta composición intrincada y precisa. Colores de sombreado de verde bosque a turquesa al azul pálido, añade acentos en naranja para crear una ilusión óptica. La imagen parece girar, girar tanto hacia el interior y hacia el exterior.



viernes, 15 de diciembre de 2006

Baños de Barranco en el siglo XX


Desde finales de la década de 1910, el distrito de Barranco se convirtió en el  balneario de moda, casi todas las áreas ubicadas cerca a los acantilados, fueron ocupadas por acaudalados ciudadanos, que construyeron hermosas residencias, las cuales muchas veces impedían la vista al mar.

Quizá esa fue la razón, que los ciudadanos de clase media, decidieran optar por diversas rutas para llegar hasta la principal playa barranquina, ubicada en las orillas de los acantilados de las actuales calles Domeyer, Sucre y Abregu.



No tengo la fecha exacta de cuando se construyeron los Baños de Barranco, pero por el tiempo en que se volvió a reactivar el funicular, supongo que fue a finales de la década de 1920.


Lo que sí es una realidad, es que a partir de esa época, el distrito de Barranco tuvo más protagonismo, y se convirtió en un distrito de moda, lo cual provocó la afluencia de personas de toda la ciudad de Lima, que deseaban acceder a las hermosas  playas del sur de la ciudad, disponibles durante todo el año.




En ese lapso, y según se observa en las fotografías, aún no estaba construida la vía para el ingreso de vehículos provenientes desde la Quebrada de Armendáriz.


Fue a partir de la década de 1950, en que se habilitó un angosto sendero de trocha, mientras la principal ruta de acceso, para aquellos que tenían un vehículo particular, continuaba siendo la trocha habilitada desde el distrito de Chorrillos.


Las fotografías, también demuestran, que las instalaciones de los Baños de Barranco tuvieron varias modificaciones, entre ellas, una senda  central, aparentemente añadida, en la década de 1960.

Fue alrededor del año 1968, y con la justificación que era necesaria la ampliación de la vía, para el paso de los vehículos automotores, que aquella hermosa edificación estuvo condenada a la demolición.


En 1971, por orden del alcalde de Lima, se destruyeron los Baños de Barranco,  para permitir la construcción de una pista con dos carriles por lado, llamada Circuito de Playas de la Costa Verde, eliminando una zona de recreo y esparcimiento para los ciudadanos barranquinos y de la ciudad de Lima.


Parece que es una constante que los vehículos automotores, son más importantes que los ciudadanos, porque se eliminó aquella hermosa edificación, y con el tiempo se limitó el acceso a las playas, porque al ampliar la vía a seis carriles de alta velocidad, acudir a lo poco que queda de playa, es un peligro para los veraneantes.

La pérdida es mayor, al emerger de esa zona de la playa las peligrosas puntas de fierro, de los otroras baños de Barranco, así como otorgar autorizaciones a locales comerciales dedicados a negocios ajenos a la zona.



Fotografías Derechos Reservados

domingo, 10 de diciembre de 2006

Parque Municipal de Barranco Siglo XIX


Hasta finales de la década de 1880, no existía el  Parque Municipal de Barranco, eran otras áreas verdes del distrito, los lugares de esparcimiento de los pocos pobladores, como los jardines alrededor de la capilla de la Ermita.




Fue en la década de 1890, en que se decidió habilitar una área, entre la otrora avenida Bolognesi (hoy Almirante Grau) y la antigua Carretera a Chorrillos (hoy Pedro de Osma), para instalar un gran parque para el ciudadano barranquino.



En la zona central del parque, se construyeron un par de hermosas glorietas, colocando bancas tanto dentro como alrededor.



Por aquellos años, ya existía la Plaza Raimondi, conocida como Plaza La Victoria. Así como la Plaza Bolívar, ubicada en el lugar que ahora está el parque de la Cruz.


También existía el Malecón de los Ingleses, ubicado en la calle Batallón Junín.


Además de la Plaza San Francisco, al frente de la iglesia del mismo nombre.


Con el transcurrir de loa años, se construyó la Pérgola que adorna hasta hoy, un extremo del parque, muy cerca a la actual avenida Pedro de Osma. 



Además se edificó una torre justo en el centro de las residencias ubicadas en la zona lateral del parque, lugar donde se instalaron las oficinas de la Municipalidad de Barranco. En lo alto de la torre se colocó un reloj.




Por esos años, la línea del tranvía de sur a norte circulaba desde la avenida Pedro de Osma (llamada Carretera a Chorrillos), hacia la calle 28 de Julio, para ingresar a la avenida Grau (llamada Bolognesi).


La ruta del tranvía de norte a sur, conocida como de Lima - Chorrillos, giraba hacia la calle del parque, desde la avenida Grau (llamada Bolognesi), hacia la avenida Pedro de Osma ( llamada Carretera a Chorrillos). 


Durante décadas, las fiestas de Carnavales se desarrollaron en el Parque Municipal de Barranco. Por las tardes se festejaban los bailes para los niños, animado por diversos corsos con carros alegóricos y automóviles adornados que transitaban por la zona. Y por las noches, para el público adulto, con las más importantes orquestas nacionales y extranjeras.


Algunos desfiles escolares, también se efectuaron en el parque, grupos uniformados de los estudiantes barranquinos, realizaban sus presentaciones en dos oportunidades: durante el mes de julio para celebrar a la Patria; y en el mes de Octubre, para conmemorar la fecha de fundación del distrito.


Postales para el recuerdo del Parque Municipal de Barranco


Fue inaugurado el 13 de febrero de 1898.



Fotografías Derechos Reservados


Parque Municipal de Barranco Siglo XIX
https://fatimarodriguez.blogspot.pe/2001/11/parque-municipal-de-barranco-siglo-xix.html


Parque Municipal de Barranco
https://fatimarodriguez.blogspot.pe/2000/10/barranco-poema-de-fatima-rodriguez.html



43

miércoles, 15 de noviembre de 2006

Duendes en Barranco 3ra parte



Alguien caminando sobre la cama

Este relato se remonta a finales de la década de  1970.

En una de las habitaciones ubicadas junto al patio de una residencia ubicada en la calle Sánchez Carrión, un caballero había situado su cama al lado de la ventana, mientras dormía, empezó a sentir extrañas presiones sobre su cuerpo, como que alguien se subía en su cama, y que caminaba desde abajo hasta la cabecera, deteniéndose a la altura de su cara, lo cual lo hacía despertar abruptamente.

No eran pisadas fuertes, más bien eran como las de un bebé o un pequeño perrito, lo perturbable era que esa sensación se repetía, por lo que optaba por disimular ese hecho durmiendo con la cabeza totalmente cubierta con la frazada.

Transcurrieron varios años, en que el relator se fue a residir a otra ciudad, hacia finales de la década del 2010, regresó, optó por volver a su antigua habitación en Barranco, colocando su cama en el mismo lugar, junto a la ventana del patio.



A las pocas noches, volvió a sentir la misma sensación, él ya se había olvidado de aquellos sucesos, optando por mirar quién estaba encima suyo, descubriendo una especie de rostro malformado de un ser de pequeño tamaño, como si fuera un muñeco, lo cual lo hizo levantarse de la cama, al encender el foco no encontró a nadie, pero recordó sus antiguas experiencias, por ello decidió cambiar de posición la cama.



La sombra de un duende.




En una antigua casa de la calle Unión, sucedió un hecho extraño.

En los años que eran frecuentes los apagones, el relator que estaba solo en la casa, porque todos los otros miembros de la familia habían salido, estaba escuchando música en su habitación, iluminado con algunas velas encendidas.

Alrededor de las 8 de la noche, escuchó que ingresaba su hermano menor, el cual aparentemente caminaba acompañado de dos amigos, porque observó otras dos siluetas, sin embargo sólo escuchó el saludo de su hermano y el de uno de los amigos, quienes se dirigieron a la cocina para prepararse algo de comer, previo encendido de algunas velas.

El relator reconoció al amigo de su hermano que lo saludó, pero no llegó a saber quién era el otro acompañante, quien parecía mucho más alto que su hermano y el amigo.

Continuó escuchando música, pero a su vez oía, que su hermano y uno de sus amigos conversaban  en la cocina.




Al cabo de un rato, el relator vio que su hermano y uno de los amigos salieron de la cocina, y mientras el amigo ingresaba al baño, el relator se percató que las velas de la cocina continuaban encendidas, por eso supuso que el otro amigo aún estaba ahí, pero al entrar descubrió que no había nadie.

Mientras salía del baño el amigo de su hermano, el relator preguntó: ¿y tú otro amigo?, sorprendiéndose por la respuesta del hermano: ¿Cuál amigo?, sólo he venido con él, señalando a su amigo, pero el relator le dijo que había visto ingresar a tres siluetas.

Los tres volvieron a la cocina, que estaba vacía, sólo algunas velas encendidas.

Esa no era la primera vez que veía una silueta demás, constantemente veía una extraña sombra aparecerse, pero pensaba que era por efecto de los focos de la casa, en este caso no podía existir esa sombra, porque la luz sólo provenía desde un ángulo y la sobra era contraria.




Puerta de fierro atravesada por duendes

Muchas de las casas del distrito de Barranco, tienen puertas de fierro, este relato provino de una antigua casa ubicada cerca de la avenida Bolognesi, a la altura de la estación de Bomberos.

La puerta principal y la puerta de servicio de esta residencia son de fierro, una dama  - residente de la casa - me relató que una noche, mientras estaba viendo la televisión en el comedor, con su madre, ambas escucharon que se abría la reja de la puerta de servicio y que alguien ingresaba.

Fueron muy reales los sonidos que alguien caminaba, se detuvo en marco de la puerta de madera, previa a la cocina, transcurrieron unos segundos, pero nadie ingreso.

Casi nadie en la casa utilizaba la puerta de servicio, sólo la empleada, quien no tenía la llave, sino que tocaba el timbre, y se le abría mediante una soga asegurada con armellas a la pared, ubicada junto al marco de la puerta de la cocina, debido a que era un extenso el camino, pero la empleada siempre se iba a las 5 de la tarde.




La dama, decidió ir a ver qué sucedía, quizá la puerta de servicio había quedado junta, previamente encendió las luces de la cocina y del pasadizo, pero comprobó que todo estaba bien cerrado.

Al comentarlo, con los otros miembros de la familia, descubrió que eventualmente uno de sus hijos también escuchaba que se abría la puerta de servicio, casi siempre al amanecer, pero que pensaba que era la empleada que ingresaba a esa hora, ante ello, la relatora, le indicó que la empleada llegaba a las 7 de la mañana todos los días.

Pero lo dramático, fue que un día que la relatora llegaba a su casa, alrededor de las 6 de la tarde, observó a una persona de baja estatura parada sobre la vereda de su casa, a la altura de la puerta de servicio, ella pensó que era un niño, pero al acercarse, descubrió que era un extraño ser, medio gelatinoso, al cual logró ver sólo unos segundos, porque ingresó a través de la puerta de fierro para desaparecer, escuchándose el sonido característico de aquella puerta cuando es abierta, pero sin moverse.

Cómo ella tiene llave de esa puerta, ingresó a su hogar, pero no había nadie ni en el pasadizo ni en la cocina, o en cualquier otro lugar de la casa.




Duendes en el patio y el dormitorio

En una antigua residencia ubicada en la calle Cajamarca, en uno de los patios se observa regularmente la presencia de un ser pequeño, vestido con ropa no definida, pero algo colorida, pero era apreciado primero por la mascota de a casa, quien acostumbraba ladrar sin parar, cuando ello sucedía uno de los miembros de la familia, acudía al patio para observa que sucedía, y en cuestión de segundos esa imagen desaparecía.

No todos los miembros de la casa lo podían ver, sólo el padres y dos de los hermanos, la relatora, la madre, se preocupaba cuando el perrito ladraba sin cesar, porque pensaba que tal vez algún ladrón se iba a pasar por el techo de la casa, pero observaba que el perro ladraba a alguien a su mismo nivel, la actitud la mascota era distinta cuando le ladraba a una paloma, porque elevaba la cabeza.

Una tarde, una de sus hijas, le confeso, a la madre, que estaba harta que el duende la fastidiase, se metía a su cuarto y le movía las cosas, pero en el momento más inesperado, las cosas volvía a su lugar.

Por ello optó por mover todos los muebles de su habitación, prácticamente todos os meses, al parecer ello perturbo al duende, porque desde esa fecha la dejó de molestar.





Estatuas ubicadas en la casa García Rosell de la Avenida Grau - Distrito de Barranco



Duendes en Barranco 1ra parte
https://fatimarodriguez.blogspot.pe/2006/09/duendes-en-barranco-1ra-parte.html

Duendes en Barranco 2da parte
https://fatimarodriguez.blogspot.pe/2006/10/duendes-en-barranco-2da-parte.html

Duendes en Barranco 3ra parte
https://fatimarodriguez.blogspot.pe/2006/11/duendes-en-barranco-3ra-parte.html




79

martes, 7 de noviembre de 2006

"Trascender" poema de Fátima Rodriguez


"Trascender"

Escribir poemas llena mi corazón de amor y tristeza, pero a la vez siento una infinita alegría al escuchar el aplauso cariñoso de personas sensibles con las que comparto mi obra.

Esas señales de afecto que recibo por donde transito, es una maravillosa experiencia, reflejo que tal vez los poetas seamos de los pocos seres que hacemos algo que se perpetua en la mente y en el corazón del pueblo a cambio de una sonrisa y de un abrazo.

Por ello y con el deseo de que mi nombre quede grabado en muchos corazones que tal vez nunca conozca personalmente pero que me siguen poéticamente hace un tiempo escribí “Trascender”.




Trascender
Fátima Rodríguez Serra
Del Poemario Fotografías de Barranco, 2010


domingo, 15 de octubre de 2006

Duendes en Barranco 2da parte





Los sacos que se mueven solos

En un segundo piso de una antigua residencia de la calle Melgar, ocurrió este extraño suceso.

Era un día primero de mayo, día feriado y cumpleaños del dueño de la casa.

Aprovechando el feriado, la familia se reunía a celebrarlo, y mientras los mayores cenaban, los niños jugaban a las escondidas, entre los distintos salones y habitaciones de la residencia.

Quien me lo relató tendría 12 años en el momento de los sucesos, a finales de la década de 1960, pero no lo olvida.

Sería alrededor de las 7 de la noche, y estaban divirtiéndose jugando a las escondidas, acomodándose detrás de los muebles, confortables o roperos.


En un momento, pensó en esconderse en un lugar más solitario, y pensó en el pasadizo que conducía a la escalera del tercer piso, donde se encontraban varios sacos grandes de color marrón, que estaban colocados en un corredor.

Se acercó a ellos, cuando detectó que uno de los sacos empezó a moverse, de primera instancia pensó que alguien ya se había escondido ahí, o que estaba durmiendo el gato de la casa, como la zona era oscura, decidió acercarse un poco más sin hacer ruido, hasta que volvió a ver que el saco se movía solo, cuando se dio cuenta que ahí no había nadie, se asustó y empezó a correr hacia la sala, donde estaban los miembros mayores de la familia, que lo notaron nervioso, pero a los cuales no relató nada.

A los minutos, los primos que vivían en la casa, llegaron, pues lo estaban buscando, y él les comentó que algo raro sucedía en el pasadizo que daba a la escalera para el tercer piso, el lugar donde estaban los sacos, pero los primos sólo se rieron.



Una dama de negro que camina con unos pequeños

En los jardines traseros de una antigua residencia ubicada en avenida San Martín construida alrededor de la década de 1920, había una gruta, con la escultura de una virgen, la cual, según los propietarios, debería mantenerse en ese lugar por siempre.

En la década de 1950, esa vivienda fue alquilada, colocando como clausula en el contrato que no deberían retirar la gruta, el predio se volvió a alquilar varias veces, y todos sus arrendatarios cumplieron dicha requisito.

Hacia finales de la década de 1970, los propietarios decidieron venderla, y fue uno de los hijos de los nuevos dueños quien me confesó este relato.

Ellos eran cinco hermanos por parte de padre, quien había quedado viudo, y se había vuelto a casar, de su nuevo matrimonio tenía tres hermanos pequeños, quienes acostumbraban jugar en los jardines y sobre todo en la gruta.

El nuevo dueño también había sido advertido sobre no remover dichas piedras, pero los niños, en sus juegos, estaban desgastados, porque hasta invitaban amiguitos, y hacían apuestas con la finalidad de quién llega primero a la cumbre de la gruta.

Fue así que hacia finales de la década de 1980, un día, cerca a la hora del atardecer, el relator creyó ver a una dama vestida de negro caminando por los jardines de la parte posterior, así como algunas personas pequeñas alrededor, pensó que podía ser su madrastra con sus niños, por eso no le dio importancia.



Fue otra tarde, cuando el chofer de la familia, se percató de la misma dama de negro, y se lo hizo saber al relator, quienes al mirar hacia el destino de la mujer, vieron que ingresaba a la gruta, siempre acompañada con unas pequeñas personas.

El relator decidió mantenerse callado, ya estaba seguro que no era su madrastra, ni sus hermanitos, esperando la hora del atardecer para ver si volvía a aparecer. Pero como las semanas y meses transcurrieron sin novedad, y se olvidó del asunto.

A finales de la década de 1990, la residencia nuevamente se vendió, y el nuevo propietario omitió lo de preservar la gruta, decidió retirarla del lugar, y mientras los operarios sacaban las piedras, encontraron el esqueleto de una mujer.

Ante esa sorpresa, llamaron a la policía, al fiscal y al anterior dueño, acercándose el relator, debido a que su padre estaba de viaje. Los expertos decidieron que como esos restos tendrían más de 100 años de enterrados, no había problemas con la justicia, informando que el cuerpo era de una dama joven, omitiendo las causas del deceso.

Transcurrieron los meses, y el relator decidió volver a aquella casa para preguntar sobre algún otro problema, en dicha residencia funcionaba una compañía de seguridad, la cual también resguardaba caudales. Durante el día, nadie deseaba conversar con el relator, pero los de turno de noche si entablaron una conversación, diciéndole que evitaban caminar cerca de donde estaba la gruta, porque continuaban viendo a la dama vestida de negro y a varias pequeñas personas caminando junto a ella o hasta a veces solos.

Desde hace unos meses, esa residencia es un local de comidas que funciona hasta las 3 de la madrugada, y el relator tuvo la curiosidad de saber si aún aquella dama se paseaba por la zona, ahora el patio trasero de la residencia, una noche fue a consumir algunos productos en el bar ubicado en la zona del jardín, y les preguntó a los que atienden el bar, si veían algo extraño hacia los jardines interiores, ante ello, llamaron a uno de los vigilantes nocturnos, quien le aseguró que minutos antes del amanecer, observa a la dama de negro, con sus acompañantes, caminando por la misma zona.



Duendes que se pasean y esconden las cosas

En una residencia cercana a la esquina de la Av. San Martín y la calle Martínez de Pinillos, parece que existen unos duendes que se pasean por todas las habitaciones.

La historia se remonta entre las décadas de 1960 y 1970, cuando una dama (la relatora), que fue profesora de un colegio de la zona, decidió arrendar la casa, hasta que descubrió la presencia de los duendes.

Ella y su familia se habían mudado a esta amplia residencia, pero su estadía no fue muy placentera, debido a que constantemente veía a unas criaturas diminutas caminar por toda la casa, lo cual asustaba a sus hijos.

Además, era constante el sonido del paso de las tablas de la escalera, pero con un sonido crujiente, distinto a cuando cualquier miembro de la familia subiera o bajara, pareció que hacían un ruido estridente, como para fastidiar.

La residencia tiene un semisótano, desde donde eran constantes otros extraños sonidos, de movimientos de muebles y hasta de susurros, pero no había nadie, sin embargo por la higuera en el jardín, sus residentes aceptaban esas extrañas presencias y sonidos.

Transcurrieron los años, y se habilitó una casa de hospedaje en esa residencia, la cual duró muy poco, uno de los trabajadores me relató que no se podía laborar durante la noche, le movían las cosas, las hojas y lapiceros aparecían pegajosos, y era constante el crujiente sonido de las escaleras, sin que subiera ni bajara alguien.

Hace un par de años, otra dama me relató lo siguiente, mientras reconstruían las instalaciones, para habilitar una segunda planta en cada uno de los niveles, los operarios acostumbraban laborar hasta las 8 de la noche, con la finalidad de culminar el trabajo en el tiempo establecido, sin embargo, decidieron dejar de trabajar después de las 6 de la tarde, porque era la hora en que aparecían los pequeños y horrorosos duendes, que los fastidiaban, les movían las herramientas, se interponían entre ellos, o se desaparecían.

La relatora, quien era la que supervisaba y responsable de esos arreglos, trató de disimular los hechos, insinuando que era el cansancio que los hacía observar ese tipo de cosas, hasta que ella misma los vio, se sintió horrorizada, pues eran unos seres deformes, de pequeño tamaño, que caminaban como arrastrándose (así me dijo), por ello desde ese día, permitió que los operarios laboraran sólo hasta las 6 pm.




Estatua ubicada en la casa García Rosell de la Avenida Grau - Distrito de Barranco
Estatua ubicada en la casa García Rosell de la Avenida Grau - Distrito de Barranco


Duendes en Barranco 1ra parte
https://fatimarodriguez.blogspot.pe/2006/09/duendes-en-barranco-1ra-parte.html

Duendes en Barranco 2da parte
https://fatimarodriguez.blogspot.pe/2006/10/duendes-en-barranco-2da-parte.html

Duendes en Barranco 3ra parte
https://fatimarodriguez.blogspot.pe/2006/11/duendes-en-barranco-3ra-parte.html




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sábado, 7 de octubre de 2006

Las obras de bien social

Siempre escucho sobre la necesidad de realizar obras de bien social al próximo necesitado, y fue así que en una época, acompañé a diversos grupos a casas de ancianos, locales de refugio de niños, comunidades marginales, entre otros.

Las actividades que se realizaban, eran repartir vestidos, útiles escolares, juguetes o algún tipo de alimento que justificara la visita.

Por alguna razón, creo que mi motivación poética, hizo que traspasara el centro del evento para reconocer la realidad, ahí descubrí que los visitados se dan cuenta que existe algún “mea culpa” entre los que sienten la necesidad de desarrollarla, además también advierten la diferencia entre uno y otro grupo, en lo siguiente:

  • Normalmente los visitantes asisten luciendo sus vestidos y calzados con marcas a la vista, porque aún huelen a nuevo, si son damas necesariamente exponen una fina cartera, un costoso celular y sus joyas, emanando el perfume de la peluquería, arribando en un vehículo del año, e inclusive con chofer. 
  • Los artículos que entregan son confeccionados con ínfima calidad, y los receptores lo saben porque es lo que adquieren por sus escasos recursos, o porque lo consideran suficiente para sus necesidades. Y como muchos laboran para empresas de confecciones, conocen que la materia de prima del atuendo de sus visitantes no guarda correspondencia con lo que obsequian.
  • Además de los gestos de compromiso que son elocuentes, porque así hayan vivido en algún momento de su vida en similares circunstancias o para ellos sea nuevo, definitivamente se nota que les molesta.

Esas visitas las realicé cuando bordeaba mis veinte años, el tiempo me hizo pensar que dichas organizaciones son un pretexto para divertirse, y nada mejor que una hermosa caricatura publicada en la revista Mafalda 5. Quino. Ediciones de la Flor, Talleres Talagraf, Buenos Aires, Marzo de 1971, en la cual una de sus protagonistas, Susanita, argumenta:

“A mi también me lastima el alma ver gente pobre, ¡créeme!

“Por eso cuando seamos señoras nos asociaremos a una fundación de ayuda al desvalido”

“¡Y organizaremos banquetes en los que habrá pollo y pavo y lechón y todo eso! … Así recaudaremos fondos”

“ …para poder comprar a los pobres harina y sémola y fideos y esas porquerías que comen ellos”


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