
Admirar la aurora y el ocaso, son dos experiencias únicas e irrepetibles, nunca una de ellas será similar a la otra. Tener la oportunidad de admirarlas enriquece el alma y la mente, porque son momentos inolvidables, aun el panorama luzca nublado, siempre, son minutos en que se siente algo distinto.
Lo ideal es acercarse a las montañas o al nivel del mar para tener una mejor visión, pero la mayoría de veces no es posible, por ello es factible asomar por la ventana de nuestro hogar con el deseo de divisarlos.
Como todos los atardecer son distintos, algunos mantos de nubes blancas inundan el firmamento, mientras el Sol se esconde entre las nubes plomas.

En cualquier momento, tanto en las madrugadas como en los anocheceres, la luz del sol empieza a iluminar hacia las paredes de mi hogar, aveces producto del reflejo de alguna ventana vecina, lo cual significa que el evento será hermoso, y como no siempre tengo tiempo de ir hasta el acantilado, opto por mirarlo desde una de las ventanas o desde la azotea de mi casa.
Algunos atardeceres miraflorinos.

Una panorámica del cielo.

Colores amarillos, naranjas, rojos, celestes, lilas, morados, violetas y plomos se observan en el firmamento.

En otras ocasiones los colores no se encuentran cerca del astro sino a varios metros a distancia a cualquier de los lados.

Por lo mismo observar los atardeceres era una experiencia única, el cielo se pintaba de los colores de la naturaleza según la posición del Sol.

Cielo que pocas veces está despejado, aunque igual se puede presenciar esa maravilla de la naturaleza desde cualquiera de las ventanas.

Tonos plomos oscurecen el celeste cielo, con unos resplandores rosados.

Hermoso tonos amarillos forman una media luna momentos despues del atardecer.

Para concluir el verano con un hermoso atardecer azul entre nubes blancas.

Para formar una hermosa paleta de tonos blancos, lilas y celestes, mientras llega la noche.

El sol desde la ventana de mi habitación.

Y los colores del arco iris se entremezclan minutos antes que oscurezca el cielo.
Curvas amarillas, rosas, celestes, rojas y naranjas se combinan con las nubes del cielo. Ante maravillosos copos de nubes de tonos rosados que parecen alejarse con el sol.
