
América precolombina y los antiguos peruanos
En la América precolombina se desarrollaron cientas de ciudades y decenas de civilizaciones, considerada Tiahuanaco como la más longeva al iniciarse entre el 20000-15000 a.C., lo que significa casi veinte mil años de cultura.
Hacia el siglo XIII a.C. los pobladores se limitaban a la caza y recolección, en el VIII a.C. desarrollaron la labranza, mientras que en el IV a.C. se iniciarían las construcciones con la arquitectura monumental que ha quedado como vestigio así como un sistema de intercambio comercial entre los vecinos.

Otras culturas como Caral, Moche, Nazca, Chavín, Huari, Chimú, Pachacámac, Machu Picchu, tuvieron un ordenado sistema de organización política y social, tradiciones artísticas al comprobarse que sus ciudadanos tocaban música con flautas de dos bocinas, en las matemáticas al utilizar el número cero, construyendo relojes y calendarios, sistemas de manipulación genética que domesticó el maíz y la papa, construcciones antisísmicas, dominio arquitectónico al trabajar la piedra, el bronce, para sus construcciones, así como para sus utensilios y armas, sistemas de desarrollo ambiental aunados con efectivos procedimientos para el riego y ampliación de las zonas de cultivo mediante los andenes sembrando camote, calabaza, tomate, piña, frijoles, papa, quinua, yuca, entre otros, se domesticaron las llamas 5.000 años a.C., además del desarrollo en metalurgia y producción textil, etc.
La transmisión de información
También utilizaron otros medios para que esa comunicación trascienda y perpetuar sus vivencias, mediante las esculturas en cerámicas, madera, mates, metal o piedra; sus tejidos, en los mantos, esclavinas, turbantes, paños y numerosos artículos de uso personal; además de la información numérica encontrada en los quipus, gracias al cual es posible lograr más de 8 millones de combinaciones por la diversidad de colores, la distancia entre cuerdas, posiciones y tipo de los nudos posibles.
En el habla cotidiana se empleaba el quechua como lengua natural, pero el número de lenguas es heterogéneo, llegaron a más de 60, siendo las más utilizadas el quechua, el aymara, el puquina, el jaqaru, el kawki; sin embargo aún existen poblaciones que hablan el asháninka, aguaruna, además abundan las pequeñas familias de lenguas aisladas como el culli, mochica, tallán, hibito-cholón, las cahuapana, jíbara, zápara, peba-yagua y bora-witoto, las lenguas pano, las lenguas arahuacas.
Hace poco más de 300 años, en el siglo XVIII, se empezó a enseñar a leer y escribir el idioma castellano, en especial al grupo masculino, si la fortaleza del ADN nos ayuda al desarrollo de todas nuestras habilidades, es comprensible que recién estemos en la etapa del aprendizaje de la lectura, aunado a que a la mayoría nos obligan a aprender nuestras primeras letras escritas en un idioma desconocido en vocalización, gramática y redacción.
Además es importante conocer que actualmente, en el siglo XXI, el 83,9% de la población peruana ha crecido con raíces distintas al idioma castellano y aún tiene familiares de tercera generación que dijeron sus primeras palabras en lenguas distintas, lo que significa que en algún momento la mayoría de nosotros hemos debido aprender el idioma castellano.
En el habla cotidiana se empleaba el quechua como lengua natural, pero el número de lenguas es heterogéneo, llegaron a más de 60, siendo las más utilizadas el quechua, el aymara, el puquina, el jaqaru, el kawki; sin embargo aún existen poblaciones que hablan el asháninka, aguaruna, además abundan las pequeñas familias de lenguas aisladas como el culli, mochica, tallán, hibito-cholón, las cahuapana, jíbara, zápara, peba-yagua y bora-witoto, las lenguas pano, las lenguas arahuacas.
Hace poco más de 300 años, en el siglo XVIII, se empezó a enseñar a leer y escribir el idioma castellano, en especial al grupo masculino, si la fortaleza del ADN nos ayuda al desarrollo de todas nuestras habilidades, es comprensible que recién estemos en la etapa del aprendizaje de la lectura, aunado a que a la mayoría nos obligan a aprender nuestras primeras letras escritas en un idioma desconocido en vocalización, gramática y redacción.
Además es importante conocer que actualmente, en el siglo XXI, el 83,9% de la población peruana ha crecido con raíces distintas al idioma castellano y aún tiene familiares de tercera generación que dijeron sus primeras palabras en lenguas distintas, lo que significa que en algún momento la mayoría de nosotros hemos debido aprender el idioma castellano.
El ADN
El ADN es la molécula que porta la herencia, puede conocer el entorno de cada ser, dar información sobre las huellas de su pasado, y reconstruirla recorriendo sus raíces.
Las moléculas de ADN atraviesan el proceso de metilación, en el cual capas de metilo se añaden a sus capas ya existentes, fundamento para recordar memorias vividas.
Está demostrado que para reconstituir los acontecimientos se recurre a archivos, historiadores, testigos, y últimamente a los biólogos que han estudiado y demostrado que en el ADN se encuentran centenas de millones de letras químicas de la secuencia de un genoma y que conservan el recuerdo de la evolución desde la aparición de la especie.
Conociendo la historia peruana, tenemos claro que nuestros pobladores por miles de años nunca conocieron la escritura ni la lectura, tal como la describen en occidente y oriente, por lo tanto ambas palabras y actos son nuevos en nuestros ADN. Pero hay que tener en cuenta que aún ignorando el significado de la escritura y la lectura, gracias a su increíble capacidad de observación, aunado con el poder analítico y de razonamiento, pudieron incursionar en muchas actividades con éxito.
Década de 1970.
Cuando a principios del año 1970, la reforma educativa decidió que en los colegios deberíamos estudiar el idioma Quechua, se refería a todos aquellos cuya lengua de nacimiento había sido aquella, a mi entender no se consideraba a los que iniciaron sus primeras palabras en castellano. Eran dirigido a los pequeños de 5 ó 6 años que el primer día de clase debían escuchar a un profesor, hablando un lenguaje que nunca había escuchado, y probablemente que tampoco lo tenía como idioma materno.
El resultado no fue el óptimo, por esa razón el poblador peruano aún no ha aprendido cómo leer ni a escribir, fundamentado en que por casi veinte mil años no lo tenemos registrado en nuestros ADN, y durante los últimos 40 están siendo enseñando erradamente.
Peruanos Observadores altamente calificados y de gran nivel de Razonamiento
Resaltando que nuestros antepasados, no necesitaron saber leer ni escribir en la concepción actual, para trascender con sus obras.
Creo que debemos dejar pasar al tiempo y tal vez en un par de milenios, cuando en el ADN de nuestros compatriotas tengan fortalecido la actividad de la escritura y lectura, volveré a tocar el tema.
No me refiero que no sea importante saber leer y escribir, opino que nuestros antepasados tuvieron otros exitosos sistemas de comunicación, por ello hice la introducción, que nosotros como pueblo fuimos muy importantes en el desarrollo del planeta, sin escritura ni lectura. Por ello para inculcarlo ahora será necesario empezar nuevamente desde el principio, dirigido en especial a los niños, enseñándoles sus lenguas maternas en paralelo al idioma castellano, y así evitar que continúen utilizando simplemente vocablos: ¡para!, ¡toma!, ¡deja!, ¡sube!, ¡ya ta!, ¡ya pue!, en vez de la oración completa, no por falta de voluntad sino porque no lo aprendieron adecuadamente.
Por ello, siento que habiendo sido condecorada la ciudad de Machu Picchu como una de las siete maravillas del mundo moderno, además de considerar que la mayoría de las otras obras también merecen serlo, no encuentro motivo insistir en tono despreciativo que vivimos en desorden porque el ciudadano peruano no lee, ¡NUNCA LEYÓ!, pero es un ejemplo el orden con el que vivieron por miles de años.
Posiblemente ese desorden tiene origen en el grupo social que interrumpió ese desarrollo, del cual nosotros somos parte.
Fotografías Derechos Reservados
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| Textilería de la Cultura Chavín |
Las moléculas de ADN atraviesan el proceso de metilación, en el cual capas de metilo se añaden a sus capas ya existentes, fundamento para recordar memorias vividas.
Está demostrado que para reconstituir los acontecimientos se recurre a archivos, historiadores, testigos, y últimamente a los biólogos que han estudiado y demostrado que en el ADN se encuentran centenas de millones de letras químicas de la secuencia de un genoma y que conservan el recuerdo de la evolución desde la aparición de la especie.
Conociendo la historia peruana, tenemos claro que nuestros pobladores por miles de años nunca conocieron la escritura ni la lectura, tal como la describen en occidente y oriente, por lo tanto ambas palabras y actos son nuevos en nuestros ADN. Pero hay que tener en cuenta que aún ignorando el significado de la escritura y la lectura, gracias a su increíble capacidad de observación, aunado con el poder analítico y de razonamiento, pudieron incursionar en muchas actividades con éxito.
Década de 1970.
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| Cultura Mochica |
Cuando a principios del año 1970, la reforma educativa decidió que en los colegios deberíamos estudiar el idioma Quechua, se refería a todos aquellos cuya lengua de nacimiento había sido aquella, a mi entender no se consideraba a los que iniciaron sus primeras palabras en castellano. Eran dirigido a los pequeños de 5 ó 6 años que el primer día de clase debían escuchar a un profesor, hablando un lenguaje que nunca había escuchado, y probablemente que tampoco lo tenía como idioma materno.
El resultado no fue el óptimo, por esa razón el poblador peruano aún no ha aprendido cómo leer ni a escribir, fundamentado en que por casi veinte mil años no lo tenemos registrado en nuestros ADN, y durante los últimos 40 están siendo enseñando erradamente.
Peruanos Observadores altamente calificados y de gran nivel de Razonamiento
Resaltando que nuestros antepasados, no necesitaron saber leer ni escribir en la concepción actual, para trascender con sus obras.
Creo que debemos dejar pasar al tiempo y tal vez en un par de milenios, cuando en el ADN de nuestros compatriotas tengan fortalecido la actividad de la escritura y lectura, volveré a tocar el tema.
No me refiero que no sea importante saber leer y escribir, opino que nuestros antepasados tuvieron otros exitosos sistemas de comunicación, por ello hice la introducción, que nosotros como pueblo fuimos muy importantes en el desarrollo del planeta, sin escritura ni lectura. Por ello para inculcarlo ahora será necesario empezar nuevamente desde el principio, dirigido en especial a los niños, enseñándoles sus lenguas maternas en paralelo al idioma castellano, y así evitar que continúen utilizando simplemente vocablos: ¡para!, ¡toma!, ¡deja!, ¡sube!, ¡ya ta!, ¡ya pue!, en vez de la oración completa, no por falta de voluntad sino porque no lo aprendieron adecuadamente.
Por ello, siento que habiendo sido condecorada la ciudad de Machu Picchu como una de las siete maravillas del mundo moderno, además de considerar que la mayoría de las otras obras también merecen serlo, no encuentro motivo insistir en tono despreciativo que vivimos en desorden porque el ciudadano peruano no lee, ¡NUNCA LEYÓ!, pero es un ejemplo el orden con el que vivieron por miles de años.
Posiblemente ese desorden tiene origen en el grupo social que interrumpió ese desarrollo, del cual nosotros somos parte.
Fotografías Derechos Reservados
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| Información del año 2017 |
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