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Op Art Verde 69

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miércoles, 4 de noviembre de 2026

Calle Ayacucho en Miraflores


Esta via recibe el nombre de una de las principales ciudades de nuestra patria. 

El departamento de Ayacucho fue fundado con el nombre de San Juan de la Frontera de Huamanga en el año 1540, ubicada a 2761 metros sobre el nivel del mar.


Se cambió el nombre a Ayacucho por decreto de don Simón Bolívar como reconocimiento a la victoria del ejército patriota del 9 de diciembre de 1824.


Hacia la década de 1920 ya se habían delineado los perímetros de la calle Ayacucho, considerando que quedaba trunca a la altura de la actual Huaca Pucllana.


Por esos años no se había establecido los linderos del complejo arqueológico, sin embargo, si existían vestigios de la presencia de este monumento pre hispánico.


En la década de 1960, la calle Ayacucho ya se encontraba totalmente urbanizada, con predios de nivel medio y bajo al existir algunos pasajes con viviendas de un piso entre ellas.


Se inicia en la avenida Arequipa. 

Vendria a ser la continuación de la calle Lizardo Montero


La cruzan las calles Coronel Inclán y la calle Independencia. 

Sigue hasta el límite de la entrada principal de la Huaca Pucllana y el parque Sarrio.


La singularidad de esta calle es que todos sus predios son totalmente distintos entre sí.


Con el agregado que el tiempo ha permitido que se habiliten uno y dos niveles a las antiguas construcciones.


La urbanización de esta zona de Miraflores dependió de la construcción de predios en la avenida Arequipa, por ello la primera cuadra de la calle Ayacucho tiene algunas casas de principios del siglo XX, algunas en muy mal estado de conservación.


La zona se habilitó para el establecimiento de ciudadanos de nivel económico medio, por lo tanto es constante apreciar distintos tipos de vivienda unifamiliares, incorporando angostos pasajes entre ellos para la edificación de predios adicionales.


En la segunda cuadra existen un par de residencias con detallados adornos en las puertas, balcones, ventanas y paredes, con arcos y columnas, así como grabados en varios espacios.


En la misma segunda cuadra existe un complejo de viviendas multifamiliares de cuatro niveles, con plantas, árboles y arbustos que adornan tanto la berma municipal como los retiros de los predios, así como los sectores de los balcones y escaleras.


Hasta el sendero de escaleras tiene un agradable diseño al haber sido confeccionado de forma curva, lo que es agradable a la vista.


Los predios de la tercera cuadra tienen aspectos muy similares, casas de dos niveles, con un pequeño balcón, área interior para el estacionamiento vehicular y prácticamente sin áreas verdes en la zona de la berma municipal.


Por alguna razón la mayoría de estos predios pareciera haberse convertido en negocios, por las características de la zona de ingreso.


Podría ser posible porque a pocos metros, sobre la calle Sarrio existen muchos negocios diversos, especialmente por la cercanía con la Huaca Pucllana.


Lo singular de esta calle es la existencia de abundante áreas verdes en un complejo de viviendas multifamiliares.


En esta, como muchas calles miraflorinas, pocas veces se observa caminar personas ajenas al barrio, al parecer los clientes de los negocios de los alrededores lo hacen mediante algún medio de transporte.


Si desea observar las diferencias arquitectónicas de la ciudad de Miraflores, esta calle es un buen ejemplo.




viernes, 30 de octubre de 2026

Op Art Rojo 30


Op Art Rojo 30

Me encanta jugar con las rectas, porque permiten realizar infinidad de líneas, manteniendo la estructura del dibujo.

En mi obra de Arte Óptico Rojo 30, consideré un par de bases cuadradas de distintas dimensiones, 
 trazando rectas cruzadas y diagonales en diferentes sentidos, manteniendo los tonos rojos y naranjas en toda la obra.

Iluminada en vivos colores al acrílico sobre nordex, con pinceles números 0 y 2.

Dimensiones 60 x 75 centímetros.

jueves, 22 de octubre de 2026

Jardin Alameda Saenz Peña 2


La Alameda Sáenz Peña, se empezó a habitar hacia principios del siglo XX, según los planos, era ruta de un canal de regadío, y sus áreas siempre lucían plenas de vegetación.

Se encuentra ubicada entre la avenida Grau, y las calles Pérez Roca por el lado norte y Martínez de Pinillos / Carlos Zegarra por el sur, y con la Glorieta del malecón Sousa por el Oeste.


Se inicia con una base en el centro del jardín, donde colocaron una placa recordatoria de cuando realizaron una importante refacción, hacia la década de 1980.

La cual se encuentra a pocos metros de la pista de la avenida Grau.


Una de las casas más modernas es la ubicada justo en la esquina, cerca de la calle Cajamarca, porque la otra residencia cercana a la esquina de la calle Miraflores, fue demolida.

Toda la alameda tiene un pequeño declive imperceptible, por ello al llegar a la Glorieta es preciso descender algunas gradas. 

A un lado de la Glorieta, se encuentra el parque Berckemeyer.

La Alameda fue diseñada  con el mismo estilo que el Paseo Colón, del cercado de Lima.


Hacia la década de 1920, ya existían al menos media docena de residencias, la mayoría con amplios jardines alrededor, algunas habían instalado Molinos de viento para abastecerse de agua.

Hasta mediados del siglo XX, fue un lugar con la más hermosa reunión de residencias, la mayoría de estilo francés. 


El nombre de la alameda fue asignado en homenaje al general argentino Roque Sáenz Peña, quien participó en la Guerra del Pacífico (1879).

Don Roque Sáenz Peña participó en la batalla de Tarapacá así como en la batalla de Arica estando al mando del batallón Iquique, después de ser herido cayó prisionero por el ejército chileno, siendo prisionero por seis meses.


En el año 1922, se colocó el obelisco a San Martín, en el centro de la Alameda y de la pista de la avenida San Martín. 

En la Alameda Saénz Peña, residían familias acaudaladas, que habían decidido instalar sus viviendas en el distrito de Barranco, por haberse convertido en el barrio de moda.


Hacia finales de la década de 1930, las dos primeras cuadras estaba totalmente edificadas, manteniéndose a la fecha la mayoría de estas, por ser considerado Patrimonio del distrito de Barranco.

Hasta casi mediados del siglo XX, todas esas residencias, se abastecían de agua, mediante un sistema de pozos de agua y molinos.


Los diseños arquitectónicos  de cada una de las residencias es totalmente distinta a la casa vecina.

Por ello al admirar las construcciones, pareciera que viajara a cada uno de los lugares donde esas edificaciones fueron originarias.


Encontrará estilo renacentista, republicano, morisco, victoriana, clásica, Art Nouveau, moderna de la escuela alemana de diseño, la Bauhaus,  y las últimas edificaciones son minimalistas.

Las áreas verdes tanto de las bermas laterales como central, siempre están muy bien cuidadas, con diversas flores, arbustos y árboles.


Yo acostumbraba pasear por la Alameda Roque Sáenz Peña, durante mi niñez y juventud, por ello uno de las estrofas de mi poema titulado "Barranco", evoca aquel hermoso lugar, en especial porque en la zona siempre había palomas picoteando la vereda.

Hacia finales de la década de 1970, demolieron una hermosa residencia de dos niveles, para edificar un edificio de siete niveles que modificó toda la belleza arquitectónica de la Alameda.


En esa misma década, se empezó la construcción de un edificio de departamentos hacia el final de la alameda, entre la calle Tacna y el malecón Sousa, construcción que se mantuvo paralizada durante casi 30 años, hasta culminarla, sin ningún detalle similar a la belleza de todas las otras casas vecinas.


En la década de 2010, por alguna extraña razón se permitió la construcción de un edificio de ocho niveles, con varios sótanos, que también modifica la armonía arquitectónica de este hermoso lugar.


Esa construcción fue realizada en los jardines, en alguna época intangibles, de una residencia ubicada en la tercera cuadra de la Alameda, en esquina con la calle Tacna.

Otras dos extrañas edificaciones se han realizado en esta alameda, hermosas residencias fueron demolidas para construir edificios sin valor arquitectónico, además de ello, son departamentos que obstaculizan la perspectiva de la Alameda.

Sin embargo, si se han mantenido y cuidado diversas estatuas, que permanecen por décadas en el mismo lugar, en especial, aquella en homenaje al dios Neptuno.

Así como varios adornos ubicados dentro de los jardines, como estas esculturas, refugio de las palomas.
 

Era también mi ruta para ir a la playa Barranquito, justo por el acantilado, ya que gracias al sendero aplanado por los bañistas, era muy sencillo descender por ese cerro, prácticamente se hacía en 5 minutos, y dependiendo del tránsito, se requerían dos minutos más para llegar a la arena.

En la Alameda existen negocios de galerías de arte, centros de enseñanza, teatros, embajadas, hoteles, venta de productos diversos, y otros locales comerciales, así como diversas viviendas.



Ninguno de esos negocios tiene habilitado áreas de estacionamiento, lo cual perjudica la viabilidad vehicular y peatonal de la zona.

El lugar debe haber sido demasiado hermoso, porque a pesar de todas estas transgresiones al valor patrimonial, el lugar continúa siendo muy bello.

Sean los meses de invierno, otoño, primavera o verano, siempre será un deleite caminar por la Alameda Sáenz Peña.






jueves, 15 de octubre de 2026

Columpios en las playas


Colocar columpios en las playas es una manera diferente de distrutar del mar.


Se ha convertido en un ícono visual, muy popular en las playas turisticas asi como en las zonas donde las comunidades se ponen de acuerdo para embellecer sus litorales.


Generalmente los columpios están construidos con materiales comunes, tablones de madera o de bambu, suspendidos por cuerdas gruesas atadas a un árbol o a una palmera.


Pero también se han visto troncos de árboles acondicionados como si fueran columpios, y en algunos casos disponibles para más de una persona.


No interesa la bravura del mar, porque casi siempre estos columpios se encuentran en el limite de la arena y en el ultimo destino del agua, luego de reventar las olas.


Algunos columpios si se encuentran dentro del agua, porque se ha considerado un mar manso, que no podría perjudicar el entretenimiento del veraneante.


En algunos casos, según sus caracteristicas podría considerarse que es una hamaca, la cual tiene una forma distinta, porque en el se puede colocar todo el cuerpo.


El acto de columpiarse, es el movimiento del cuerpo que cuelga o se encuentra sentado en un columpio, moviendo su cuerpo para agilizar la sensacion de encontrarse en el aire.


El cuerpo debe avanzar y retroceder, impulsado por la misma persona que se encuentra en el columpio, en otras oportunidades, alguien lo empuja suavemente por la parte de atrás.


Ese tiempo que se pasa en un columpio, estimula la mente, porque uno mismo debe emplear la fuerza que necesita para ese impulso.

Además es un entretenimiento muy agradable, que se puede realizar en solitario.




Fotografías Derechos Reservados 

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