Op Art Azul 05

Op Art Azul 05
Dibujo y Pintura de Op Art a la venta. $500

Op Art Verde 69

Op Art Verde 69
Dibujo y Pintura de Op Art a la venta. $500

jueves, 22 de octubre de 2026

Jardin Alameda Saenz Peña 2


La Alameda Sáenz Peña, se empezó a habitar hacia principios del siglo XX, según los planos, era ruta de un canal de regadío, y sus áreas siempre lucían plenas de vegetación.

Se encuentra ubicada entre la avenida Grau, y las calles Pérez Roca por el lado norte y Martínez de Pinillos / Carlos Zegarra por el sur, y con la Glorieta del malecón Sousa por el Oeste.


Se inicia con una base en el centro del jardín, donde colocaron una placa recordatoria de cuando realizaron una importante refacción, hacia la década de 1980.

La cual se encuentra a pocos metros de la pista de la avenida Grau.


Una de las casas más modernas es la ubicada justo en la esquina, cerca de la calle Cajamarca, porque la otra residencia cercana a la esquina de la calle Miraflores, fue demolida.

Toda la alameda tiene un pequeño declive imperceptible, por ello al llegar a la Glorieta es preciso descender algunas gradas. 

A un lado de la Glorieta, se encuentra el parque Berckemeyer.

La Alameda fue diseñada  con el mismo estilo que el Paseo Colón, del cercado de Lima.


Hacia la década de 1920, ya existían al menos media docena de residencias, la mayoría con amplios jardines alrededor, algunas habían instalado Molinos de viento para abastecerse de agua.

Hasta mediados del siglo XX, fue un lugar con la más hermosa reunión de residencias, la mayoría de estilo francés. 


El nombre de la alameda fue asignado en homenaje al general argentino Roque Sáenz Peña, quien participó en la Guerra del Pacífico (1879).

Don Roque Sáenz Peña participó en la batalla de Tarapacá así como en la batalla de Arica estando al mando del batallón Iquique, después de ser herido cayó prisionero por el ejército chileno, siendo prisionero por seis meses.


En el año 1922, se colocó el obelisco a San Martín, en el centro de la Alameda y de la pista de la avenida San Martín. 

En la Alameda Saénz Peña, residían familias acaudaladas, que habían decidido instalar sus viviendas en el distrito de Barranco, por haberse convertido en el barrio de moda.


Hacia finales de la década de 1930, las dos primeras cuadras estaba totalmente edificadas, manteniéndose a la fecha la mayoría de estas, por ser considerado Patrimonio del distrito de Barranco.

Hasta casi mediados del siglo XX, todas esas residencias, se abastecían de agua, mediante un sistema de pozos de agua y molinos.


Los diseños arquitectónicos  de cada una de las residencias es totalmente distinta a la casa vecina.

Por ello al admirar las construcciones, pareciera que viajara a cada uno de los lugares donde esas edificaciones fueron originarias.


Encontrará estilo renacentista, republicano, morisco, victoriana, clásica, Art Nouveau, moderna de la escuela alemana de diseño, la Bauhaus,  y las últimas edificaciones son minimalistas.

Las áreas verdes tanto de las bermas laterales como central, siempre están muy bien cuidadas, con diversas flores, arbustos y árboles.


Yo acostumbraba pasear por la Alameda Roque Sáenz Peña, durante mi niñez y juventud, por ello uno de las estrofas de mi poema titulado "Barranco", evoca aquel hermoso lugar, en especial porque en la zona siempre había palomas picoteando la vereda.

Hacia finales de la década de 1970, demolieron una hermosa residencia de dos niveles, para edificar un edificio de siete niveles que modificó toda la belleza arquitectónica de la Alameda.


En esa misma década, se empezó la construcción de un edificio de departamentos hacia el final de la alameda, entre la calle Tacna y el malecón Sousa, construcción que se mantuvo paralizada durante casi 30 años, hasta culminarla, sin ningún detalle similar a la belleza de todas las otras casas vecinas.


En la década de 2010, por alguna extraña razón se permitió la construcción de un edificio de ocho niveles, con varios sótanos, que también modifica la armonía arquitectónica de este hermoso lugar.


Esa construcción fue realizada en los jardines, en alguna época intangibles, de una residencia ubicada en la tercera cuadra de la Alameda, en esquina con la calle Tacna.

Otras dos extrañas edificaciones se han realizado en esta alameda, hermosas residencias fueron demolidas para construir edificios sin valor arquitectónico, además de ello, son departamentos que obstaculizan la perspectiva de la Alameda.

Sin embargo, si se han mantenido y cuidado diversas estatuas, que permanecen por décadas en el mismo lugar, en especial, aquella en homenaje al dios Neptuno.

Así como varios adornos ubicados dentro de los jardines, como estas esculturas, refugio de las palomas.
 

Era también mi ruta para ir a la playa Barranquito, justo por el acantilado, ya que gracias al sendero aplanado por los bañistas, era muy sencillo descender por ese cerro, prácticamente se hacía en 5 minutos, y dependiendo del tránsito, se requerían dos minutos más para llegar a la arena.

En la Alameda existen negocios de galerías de arte, centros de enseñanza, teatros, embajadas, hoteles, venta de productos diversos, y otros locales comerciales, así como diversas viviendas.



Ninguno de esos negocios tiene habilitado áreas de estacionamiento, lo cual perjudica la viabilidad vehicular y peatonal de la zona.

El lugar debe haber sido demasiado hermoso, porque a pesar de todas estas transgresiones al valor patrimonial, el lugar continúa siendo muy bello.

Sean los meses de invierno, otoño, primavera o verano, siempre será un deleite caminar por la Alameda Sáenz Peña.






jueves, 15 de octubre de 2026

Columpios en las playas


Colocar columpios en las playas es una manera diferente de distrutar del mar.


Se ha convertido en un ícono visual, muy popular en las playas turisticas asi como en las zonas donde las comunidades se ponen de acuerdo para embellecer sus litorales.


Generalmente los columpios están construidos con materiales comunes, tablones de madera o de bambu, suspendidos por cuerdas gruesas atadas a un árbol o a una palmera.


Pero también se han visto troncos de árboles acondicionados como si fueran columpios, y en algunos casos disponibles para más de una persona.


No interesa la bravura del mar, porque casi siempre estos columpios se encuentran en el limite de la arena y en el ultimo destino del agua, luego de reventar las olas.


Algunos columpios si se encuentran dentro del agua, porque se ha considerado un mar manso, que no podría perjudicar el entretenimiento del veraneante.


En algunos casos, según sus caracteristicas podría considerarse que es una hamaca, la cual tiene una forma distinta, porque en el se puede colocar todo el cuerpo.


El acto de columpiarse, es el movimiento del cuerpo que cuelga o se encuentra sentado en un columpio, moviendo su cuerpo para agilizar la sensacion de encontrarse en el aire.


El cuerpo debe avanzar y retroceder, impulsado por la misma persona que se encuentra en el columpio, en otras oportunidades, alguien lo empuja suavemente por la parte de atrás.


Ese tiempo que se pasa en un columpio, estimula la mente, porque uno mismo debe emplear la fuerza que necesita para ese impulso.

Además es un entretenimiento muy agradable, que se puede realizar en solitario.




Fotografías Derechos Reservados 

domingo, 4 de octubre de 2026

Av Benavides Leuro siglo XXI II

    

Evocar la avenida Alfredo Benavides de principios del siglo XXI, es recordar algunas de las hermosas residencias construidas a principios del siglo XX en el distrito de Miraflores.

    

La avenida Benavides fue hasta finales del siglo XIX un sendero sin afirmar, ruta de carretas de los  ciudadanos miraflorinos y sobre todo de las zonas agrícolas del futuro distrito de Surco.

Residencias ubicadas en la séptima cuadra de la av. Benavides.
Demolidas a principios de la década 2010.
    
La fertilidad de sus tierras, motivó que se mantuvieran una serie de áreas agrícolas que prácticamente rodeaban la zona monumental, pero también la adecuación de áreas verdes en las bermas municipales, y en las residencias miraflorinas construidas desde principios del siglo XX.
    

Terrenos irrigados por las cristalinas aguas provenientes de los cauces del río Surco.

   
La urbanización de las primeras cuadras de la avenida Benavides se inicio a principios del siglo XX; entre la zona del actual malecón 28 de Julio hasta la avenida Paseo de la República, asociado al tránsito del nuevo transporte público: los tranvías.

Star Trek Deep Space Nine. 
Modelo para Armar a la Venta
Alrededor de 40 ctms. de diámetro cuando está armado. 


Quizá ello motivó a que el espacio habilitado para el transporte vehicular fuera bastante amplio, porque además de destinar aproximadamente más de 15 metros para ello, se adecuaron jardines y césped en las bermas, instalando los postes para el alumbrado público entre bermas.

Un conjunto de viviendas con características similares en cuanto a extensión y acabados, llamado Barrio Leuro fue construido sobre esta avenida, rodeando las calles Grimaldo del Solar y Shell, así como la avenida La Paz.


Estableciendo un conjunto habitacional tipo quinta, con un sendero vehicular, con un estilo similar a las construcciones de las otras cuadras: elegantes residencias, con zonas para los jardines, así como pequeñas casas de un nivel ubicadas muy cerca de la vereda.


Hacia finales de la década de 1930 se decidió ampliar los parámetros de esta avenida, prolongándola hasta la actual avenida República de Panamá, conocida en esos años como avenida Panamericana.

Archivo fotográfico de Lima La Unica

Durante muchas décadas las residencias de las tres primeras cuadras de la avenida Benavides parecían encontrarse en medio de un bosque, porque además de sus frondosos árboles, a pocos metros se encuentra el pasaje Los Pinos.


Lo que predominaba en cada una de las edificaciones son los detalles armónicos en las fachadas, puertas, ventanas, muros, balcones y aleros.


El estilo romántico de las residencias de esta avenida fue visible hasta principios del siglo XXI.

Fotografía de Lia - Marzo 2008

Ese nuevo tipo de viviendas se prolongó a toda la nueva avenida, modificándose algunos detalles en la arquitectura de distintos predios con la finalidad de convertirlos en centros comerciales, pero manteniendo la belleza arquitectónica del antiguo Barrio Leuro.
  

Algunas fotografías del presente artículo han sido captadas por terceras personas durante principios del siglo XXI, manteniendo los nombres de sus autores, en algunos casos las vistas han sido retocadas.


A la fecha de publicación posiblemente sólo permanezca tres o cuatro de los predios de esta zona de Miraflores.

 

El predio de la última fotografia está ubicado casi al final de la séptima cuadra de la avenida Benavides, aun forma parte del atractivo turístico miraflorino.

 



Más leídos la última semana