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sábado, 4 de abril de 2026

Casa Marsano en Miraflores


La Casa Marsano de Miraflores es una especie de mito para muchas personas, quienes posiblemente nunca la conocieron.

Ubicada en la cuadra 50 de la Av. Arequipa, fue inaugurada en el año 1941, y demolida en el 2002.

 Detalles de su arquitectura están escritos en distintos artículos y publicados en las redes.


Según los entendidos la Casa Marsano carecía de valor arquitectónico, histórico y patrimonial. 

El predio era alquilado para distintos eventos, desde ceremonias privadas, hasta exposición de objetos, como vehículos, mobiliarios y desfiles de modas.


La casa nunca fue declarada Monumento Histórico por el Instituto Nacional de Cultura (INC), pero curiosamente, se solicitó a sus propietarios que mantuvieran el cerco perimétrico de la av. Arequipa como parte de la belleza arquitectónica de la zona.

Situación similar al predio ubicado en la calle Unión 108 en el distrito de Barranco, que si se encontraban en el listado del patrimonio monumental inmueble, y que se solicitó se mantengan los muros perimétricos.


Algo de historia sobre esa zona miraflorina.

Hacia finales de la década de 1910 se decidió habilitar la avenida Petit Thouars, de manera paralela a la recién estrenada avenida Arequipa, iniciándola también en la intersección de la avenida 28 de Julio, cerca de la plaza Grau de Lima.


Su trazado mantiene casi el mismo sentido en todas las cuadras, llegando recien desde hace unos años hasta la avenida Ricardo Palma, cerca al óvalo del parque central de Miraflores, siendo de un sólo sentido vial: de sur a norte.

Pero hasta la década de 1930 no existían señales de la existencia de alguna avenida Petith Thouars en Miraflores, todas esas zonas eran o habían sido áreas de cultivo.


El área donde se ubicaba la casa Marsano figuraba en un antiguo mapa del año 1933, como Casa Hacienda. 

En un documento publico se ofertaba muchos de esos terrenos entre los años 1918 y 1921, con el título de la Urbanización del Fundo “Surquillo”, de propiedad del señor Tomas Marsano.


En el panfleto se mostraba muchos lotes por vender, en los alrededores del terreno ocupado en el futuro por la Casa Marsano, con un diagrama separando los linderos de la Hacienda, cuyo perímetro se iniciaba en la av. Arequipa y culminaba en la av. Recavarren.

En otro panfleto con dibujo, pareciera que esos terrenos incluían hasta la actual av. Angamos (llamada Primavera en ese entonces).


Antiguas guías de calle muestran que esa vía tenía el nombre de Villavicencio, y culminaba a la altura de la calle General Vidal, cuya continuación cruza la avenida Arequipa es la calle Chiclayo.

En la calle Vidal se encuentra la Comisaría de Miraflores, via que no es directa a la calle Chiclayo, sin embargo en el plano de la década de 1940, lo dibujaron como si fueran continuas.

Pero dibujando que el sector comprendido entre las calles Vidal, Suarez, Gonzales Prada y la avenida Arequipa eran un sólo lote.

Es curioso que la impresión de aquellos guías de calle, colocara de manera punteada las esquinas del lote en referencia, como si tuvieran una independización, o estuvieran dedicadas a otro rubro distinto a la casa Hacienda.


Cruzando la zona de la Hacienda, seguía otra calle con el nombre de Candamo, que empezaba en la calle González Prada, continuaba con la calle Leoncio Prado hacia la izquierda, y con la calle Colina por ambos lados hasta llegar a la Alameda Ricardo Palma.

Es de acotar que aparentemente tampoco existía la avenida Paseo de la República, porque paralela a la calle Suárez se encontraba la av. Recavarren, que se iniciaba en la alameda Ricardo Palma, e ingresaba de forma curva hacia la zona del actual distrito de Surquillo.


Otro plano de la década de 1960, ya mostraba a la av. Petith Thouars, pero sólo hasta la calle González, luego cambiaba de nombre a Candamo.

Sin información sobre si existían construcciones donde actualmente se encuentra el edificio Marsano ni el parque Miranda.


Cuando investigué la historia del balneario de Miraflores, y gracias a la información obtenida de los estudios de la Huaca Pucllana, se asegura que todos esos terrenos pertenecían a los antiguos pobladores miraflorinos, y que por alguna razón, les fueron despojados y comenzaron a ser comercializados para terceros.


La Huaca Pucllana ha presentado hasta en dos oportunidades interesantes maquetas donde se muestra la forma de vida de los antiguos residentes del balneario, donde preservan la ruta del agua, tiene áreas específicas para los cultivos, la construcción de sus casas, así como los senderos hacia el mar.


Por ello, mi opinión es que la razón de la demolición, era recuperar los terrenos que alguna vez pertenecieron a los nativos miraflorinos, y que fueron desalojados en algún momento en la historia. 

Y son ellos los que de alguna manera, gracias a los puestos de venta de productos artesanales nativos peruanos, prácticamente han recobrado parte de su territorio.


Plano aereo donde se observa parte de los terrenos de la casa Marsano

Fotografía 1987: Archivo Lima la Única,
Colección Susana Helbling Sutter


Fotografía histórica porque se constata que los linderos de esos terrenos llegaban hasta la av. Recavarren.

Se pueden ver las instalaciones del antiguo cine Miraflores ubicado al otro lado de la avenida.

El Cine Miraflores, fue construido en el año 1941, estaba ubicado sobre el Paseo de la República, casi al frente del cine Teatro Marsano, existió hasta principios de la década de 1970.






viernes, 3 de abril de 2026

Anulando los votos


En todas las elecciones realizadas en nuestra patria, los partidos políticos pueden asignar personeros para cada una de las mesas de sufragio. 

Generalmente se presentan a primera hora de la votación, y retornan hacia el final del horario, para estar presente ante el conteo de votos.

Y es en esos momentos donde se hace necesaria la presencia de los representantes de cada partido, para cuidar el voto. 


La experiencia ha demostrado que muchas elecciones se pierden en la mesa, por la mala capacitación de los miembros elegidos por las autoridades, por no hacer respetar la voluntad del elector por parte de los personeros, o porque simplemente ellos deciden la validez del voto, poniéndose de acuerdo sobre cuáles son válidos cuales no lo son, y cuáles podrían ser observados.

Este artículo reune algunas experiencias de cómo anular un voto, información declarada por varios personeros de distintos partidos políticos, en elecciones municipales y presidenciales.

Hay que recordar, que casi el 60% de los miembros de mesa son escogidos de la fila, el militar les retiene el DNI a los caballeros que se encuentran en las filas, quienes por cautela, se mantienen durante todo la votación sentados, ni siquiera van a los servicios higiénicos.

Muy pocas veces escogen a una dama, ellas siempre dicen que tienen que cuidar a sus niños.

Ante la imposición como miembro de mesa, la mayoría de los caballeros, casi siempre se mantienen callados ante las decisiones de los personeros, porque no quieren problemas y desean culminar rápido la labor encomendada.


Es interesante conocer que a los personeros de derecha siempre les dan un refrigerio hacia el mediodía (que puede ser un cuarto de pollo con papas fritas o un arroz con pollo, una gaseosa y un postre), y algún otro alimento luego de culminado el escrutinio, además se les entrega algo de dinero en efectivo (supuestamente para el pasaje).

Casi todos los personeros de los otros partidos llevan su paquete de galletas y su jugo.

Pero existe un hecho histórico, la mayoría de personeros de los partidos de izquierda y centro, no simpatizan con los partidos de derecha.

Quizá por eso de alguna manera (regularmente sólo con la mirada) se ponen de acuerdo para anular los votos de los partidos de derecha, así esté presente el personero del partido de derecha. 

En estos casos "la mayoría manda".


Algunos ejemplos:

· Si la marca del voto se sale del casillero, aunque sea un milímetro: es nulo.

· Si la marca está doblemente escrita: es nulo.

· Si el número preferencial no está nítido: es nulo.

· Si la cédula parece arrugada: es nulo.

· Si la marca no ocupa todo el casillero: es nulo.

· Si hubo algún error en alguno de los casilleros, y han votado por alguien de derecha, toda la cédula es nula.

· Si aparece alguna marca del lapicero en otro espacio de la cédula: es nulo

· Si se produjo un hueco en la cédula por efecto del lapicero: es nulo (a veces han colocado una base de cartón corrugado sobre las carpetas de votación, al marcar con el lapicero se puede romper la cédula).

· Si está bien marcado el símbolo pero alguno de los números preferenciales pareciera que no lo están; es nulo.

· Si el lapicero no escribió bien, y debió volver a marcar su preferencia electoral: es nulo.

· Si ha tachado algún otro casillero: anulan toda la cédula.

· Si en vez de una cruz o un aspa marca un círculo o algo distinto, también podrían anular toda la cedula.




También es importante conocer, que en muchas ciudades "escondidas" de nuestra patria, los partidos de derecha no asignan personeros.

Quizá por ello siempre se dice que muchas elecciones se pierden en la mesa.






domingo, 22 de marzo de 2026

Plaza Parra XX en Barranco


Cuando se adecuó el sendero de la Bajada de los Baños, se realizaron una serie de demarcaciones considerando los predios existentes, tanto los tres primeros ubicados hacia el sector izquierdo de dicha bajada, como los construidos a ambas veredas de la primera cuadra de la actual calle La Ermita.

El marcado desnivel existente en todo ese sector del balneario motivó la construcción de escaleras y rampas para acceder a cada una de las casas, obviando sectores para las áreas verdes, toda vez que la zona carecía del sistema de agua y desagüe.

Al parecer los nuevos propietarios trataban en lo posible de evitar construir escaleras, por ello optaron por adecuar rampas de acceso hacia sus hogares, lo que contribuyó a comenzar el sembrado de plantas y plantado de árboles en diversas zonas de esos senderos.



Este sendero conduce desde siempre a unos de los predios construidos en una de las laderas de la Bajada de los balo,

Su arquitectura se ha modificado con el tiempo, pues su concepción inicial era un sendero empedrado con pendientes hacia la vía principal de la bajada, con algunos escalares laterales.

A principios del siglo XX se modificó la zona adecuando un sector rectangular para colocar plantas, además de varios árboles laterales, así como una curiosa banca ondulante, la cual duró hasta la década de 1950.



Uno de esos senderos es conocido desde hace algunos años como la Plaza Parra del Riego, en honor a Juan Parra del Riego (1894 - 1925), poeta peruano que vivió durante mucho tiempo en Uruguay.

Sin embargo curso sus estudios secundarios en el balneario de Barranco, ganando un concurso poético auspiciado por la Municipalidad de Barranco, con su poema “Canto a Barranco” en el 1913.

La Plaza fue inaugurada el 22 de julio de 1956.


"Canto a Barranco" (El Mar)
Juan Parra del Riego

Mar de Barranco, mar meditabundo,
mar triste, mar sin velas, mar dormido,
mi dolor es amargo y es profundo
porque al verte tú pena he cogido.
Si tú tienes tus náufragos ¡oh mar!
que niega la apariencia de tu calma
yo también como tú sé enmascarar
las ilusiones náufragas de mi alma.
Como ese sol que se hunde triste, triste,
en tu confín que de oro y grana viste,
así se van hundiendo lentos, lentos,
cuando ante tu ancha faz sueño y medito,
en tu secreto azul mis pensamientos
como pájaros ebrios de infinito.


Así como el soneto “El Puente de los Suspiros”, grabado en una placa de mármol debajo del puente burranquino:

“El Puente de los Suspiros”
Juan Parra del Riego

"Yo he sentido al pasar por este puente
Silencioso, propicio, ensoñador,
Cual si fuera pasando lentamente
La página de un libro evocador.
Muchas cosas de ensueño me ha contado
En un mudo lenguaje suspirante,
Me ha desenvuelto el lienzo del pasado,
De su pasado trágico y galante
Un día fue romántico paseo
Del dulce y femenino secreteo;
Otro fue la tragedia de un Don Juan
Y hoy que evoco sus penas y sus gozos
Contemplándolo siento que se van
Los suspiros haciéndose sollozos".




Plaza Parra XX

Plaza Parra XXI


domingo, 15 de marzo de 2026

Poesia en el Parque 2026


Eduardo Rada y el 30 aniversario de Poesía en el Parque


Conocí a Eduardo Rada a principios de la década de 1970 en el distrito de Barranco, siendo contemporáneos me simpatizó su conversación, en especial porque fue uno de los pocos adolescentes que le agradaba hablar sobre poesía, evocando a los clásicos así como algunos hermosos poemas de múltiples autores. 

Recuerdo que un día fuimos a una de las fiestas de carnavales del parque municipal, donde también la pasamos conversando sobre poesía.


La vida nos llevó por diversos caminos, aunque eventualmente escuchaba que él se reunía con diversos escritores para hablar sobre poesía. 

Eran tiempos en que muchos escritores solían agruparse en singulares espacios del centro de Lima, así como en los distritos de Miraflores y Barranco, actividades a las que no podía asistir por razones laborales, pero siempre llegaba a saber quiénes participaban y cuales poemas se difundían.


En la década de 1990 lo volví a encontrar, gracias a un programa dominical de Radio Miraflores, en la que conversaba con otros poetas, regalando poemarios al final del programa para aquellos que llamaran por teléfono.


Hacia finales de la década de 1990, por la revista de la Municipalidad de Miraflores, me enteré que cada viernes se estaba realizando presentaciones poéticas en el Anfiteatro Chabuca Granda, desde las 7 pm, con el título de “Poesía en el Parque”. 

En esa misma publicación, invitaban al público a participar en los talleres de poesía presentado por Eduardo, todos los sábados en el auditorio del Centro Cultural Ricardo Palma.


Poesía en el Parque es una actividad cultural que fue propuesta por Eduardo en el año 1996, a base de una serie de eventos poéticos relacionados con los momentos de incertidumbre vividos desde la década de 1980, siendo los lamentables sucesos del año 1992 en la calle Tarata, lo que lo motivó a presentar una voz de calma y tranquilidad, que normalmente ofrece la poesía.


Fue también gracias a la colaboración de la entonces regidora del distrito de Miraflores Sra. Gladys Bisellach Carrillo de Vizcarra (Gladys María Pratz), siendo alcalde el Ingeniero Fernando Andrade, quienes aceptaron la propuesta. 

Desde esa fecha, de forma continua, la comuna promueve esta actividad poética que este año cumple su 30 aniversario.


El evento Poesía en el Parque es realizado al aire libre, entre los sonidos del tránsito de las dos principales avenidas miraflorinas, Eduardo, como maestro de ceremonias se encarga de presentar a los participantes, quienes ofrecen sus inspiraciones, o la de otro autor, con la condición de no exceder los tres minutos.


En cada una de las presentaciones, con una actitud democrática, Eduardo permite la participación de poetas y declamadores, sin algún distingo, además de difundir mensajes positivos a la audiencia, para motivarlos a continuar asistiendo al recinto, así como agradecer a cada una de las gestiones municipales, que han mantenido este singular espacio por treinta años.


Evocando su actividad promotora de poesía, recuerdo que casi a finales de la década de 1990, realizó diversas publicaciones semanales en el diario El Comercio, en las cuales comentaba sobre la literatura, entre otros temas.

También que a principios del siglo XXI, empezó a ofrecer unas interesantes charlas en el ICPNA de Miraflores sobre el poeta Walt Whitman, con una gran cantidad de público asistente en la biblioteca de esta importante institución educativa.


En el año 2006, al celebrarse los 10 años de Poesía en el Parque, la UNESCO otorgó la medalla conmemorativa de la institución, en mención a su labor a través de la continuidad del recital desarrollado en Miraflores.

En el año 2010 la Municipalidad de Miraflores lo distinguió con la Medalla Cívica, resaltando el servicio incondicional que desarrolla favor de la promoción de la cultura.

En el año 2017 recibió el "Premio Escarcela 20017" obra creada por el artista uruguayo Javier Landa; el cual lo premió por su trayectoria artística y cultural, principalmente por Poesía en el Parque.


En el año 2021, la Municipalidad de Miraflores lo condecoró con la Medalla de la Ciudad, por su labor como promotor y difusor de la cultura en nuestro distrito, por los 25 años del programa Poesía en el Parque.


Durante muchos años asistí como parte del auditorio a Poesía en el Parque, y estuve presente la noche de marzo del 2006, cuando le entregaron a Eduardo la Medalla de la Unesco, así como en varias otras ocasiones.


Empecé a participar como poeta a finales del año 2008, porque sentí que era un excelente lugar para dar a conocer mis poemas ante un auditorio heterogéneo en edades, culturas, y hasta países, por lo cual lograría que mis versos y mi interpretación poética llegara a trascender.


En estos 30 años, los participantes de Poesía en el Parque se han presentado en distintos foros poéticos, publicado Antologías, transmitiendo en tiempo real mediante la web durante el tiempo de la pandemia, e inclusive actualmente mediante su página en Facebook.

Para participar, las personas interesadas deben acercarse a Eduardo, para solicitar su inscripción (en la oficina ecológica invisible, como él lo llama), ubicado a unos metros del Anfiteatro Chabuca Granda.


Sería importante mencionar a algunos inolvidables participantes de esta actividad, porque en estos treinta años muchos poetas y declamadores empezaron con Eduardo Rada esta hermosa aventura, integrándose cada día nuevos participantes al evento, y retirándose otros; aunque la mayoría de veces aquel retiro fue por su fallecimiento. 





Por eso deseo evocar la memoria de don Carlos Cuba, poeta y declamador, quien durante muchos años se preocupó en realizar las antologías, y semana a semana nos enviaba un resumen de los participantes, el título de la obra, así como los comentarios más memorables mencionados por Eduardo.

Así como Carlos Cuba, existe una larga lista de maravillosos poetas que formaron parte de la historia de Poesía en el Parque, que será motivo de una próxima publicación.

Por eso gracias Eduardo, por tu constancia y amor a la poesía.